miércoles, abril 12, 2006

Garganta profunda

Regreso a casa paseando por la calle Uría (la principal de Oviedo) con una bolsa del supermercado donde llevo pescado, pollo y un litro de gazpacho para sobrevivir a la Semana Santa, cosa que no hizo Jesucristo, o sí, pero al tercer día y con enchufe, o yo que sé; cuando me cruzo con una de esas conocidas del Paleolítico que ya no sabes si saludar o no porque conversábamos en otro tiempo, sí, pero sobre nada en especial y nunca hicimos nada reseñable juntos y ella por separado supongo que tampoco excepto esto: felar, chupar, lamer; aquella tarde de adolescencia cuando C. la subió a su casa para que le practicase una felación mientras H., otro amigo, lo grababa en vídeo escondido en el armario y después -dicen- se proyectó el filme en el horrible bar que frecuentábamos nosotros y nuestras espinillas ante la hilaridad y erección general -aunque yo esto no lo ví y no sé cuanta parte de verdad hay en esta historia pero da lo mismo porque al fin y al cabo es una buena historia y una mamada es una mamada aquí y en China.

¿No es conmovedor encontrarse con el pasado en tu tierra natal?


PD: Viva la República.

6 comentarios:

ALOMA69 dijo...

Esta historia si que "pone".
Siempre hay algo bueno y escandaloso que recordar de la tierra natal de cualquiera.

teveo dijo...

hola txe,creo que ya se quien eres,que bien encontrarnos por aqui...felices vacaciones,si las tienes.
un abrazo

Txe Peligro dijo...

hola hola!! Bueno, no sé si comer pollas es instinto procreador. En todo caso pro-felador!! Quien sabe, hay muchachas circulando por ahí que creen poder quedarse encintas si se tragan el esperma, ya ven, la formación científica del español de a pie es aun medieval.

Besos!!! y tal!!!

Anónimo dijo...

No resbales, niño, no sea que jodas la forma de un excelente escritor con un fondo sexualmente prepotente de machito pijolight que no llega a hombre-persona.

La lástima es que esas "muchachas que circulan por ahí", se traguen el esperma, y que los formados científicamente escriban "pijadas".

Con cariño


pd. este comentario es para tu respuesta y no para el artículo, por supuesto. "Garganta profunda" es la descripción perfecta de un encuentro absurdo que te hace recordar tiempos o momentos, tal vez, absurdos. Lo mejor: el viva a la República. Mañana bandera tricolor en la cama, o en la mesa, o en la ventana...

Anónimo dijo...

En el comentario anterior he utilizado el subjuntivo en la negación "no sea".
Quiero decir con esto, que no establezco ningún tipo de relación actual entre mi comentario y tu presente.

Vaya esta aclaración para dejar bien claro que no he tenido intención de ofenderte (en una segunda lectura, me pareción pelín fuerte...).

Saludos

Txe Peligro dijo...

Vaya, reconozco que este (vuestro) blog sin complejos a veces pueda herir sensibilidades. En fin, espero que no me lo cierren los de Blogger (que nadie se chive!).

La historia, desde luego, es susceptible de ser contada, como todas, y he de confesar que me turbó durante muchas de aquellas noches adolescentes, aunque seguramente tuviera mucho de mito y de leyenda (también como todas las buenas historias), quién sabe. El camino que nos lleva de la inocencia a la pérdida es siempre oscuro y truculento, y lo recorremos inseguros, tentando con las manos para no perdernos, pues nadie quiso guiarnos excepto la industria de la pornografía, origen y fin de todos nuestros problemas y nuestras humedades. Gracias.

Un beso.