lunes, octubre 15, 2012

Dragones en el techo




Las humedades del techo parecen dragones con las fauces abiertas (es una cuestión de percepción, ilusiones creadas por un cerebro lento y caro que rellena aquello que no abarca), el falso cielo, el techo verde, una vida entera que pasaría tremolando junto a ti, aterrorizado por dragones (animales mitológicos fabricados con una mezcla de miedo y de sueños que, sin embargo, y en diferentes manifestaciones, se dan por buena parte de la geografía) japoneses, gaélicos, indios pero todos acechándonos terribles mientras tiemblas bajo el edredón, pero ¿quién eres? ¿por qué vives aquí?, ¿en qué momento me enamoré de ti? ¿cuándo te raptaron los dragones? (dicen que vienen de la luna, y que se ocultan en las cuevas donde guardan preciados tesoros y doncellas, sin embargo yo creo que estamos en Carabanchel o Malasaña), abramos la ventana y que la luz imponga su justicia, que responda toda duda, que extinga a los dragones, ¿cuánto cobras? ¿sabes una cosa? En el techo: tienes humedades.