lunes, febrero 13, 2012

Cultura al día



Por el supermercado descuento DIA de debajo de mi casa se puede ver desfilar a lo más florido de la cultura española. Está muy céntrico, en la Plaza de San Miguel, un barrio con solera muy apropiado para la bohemia, el arte y los letraheridos, al menos en apariencia (esas viejas callejuelas de piedra iluminadas por la tenue luz amarillenta de las farolas), porque en realidad es bastante caro y sus establecimientos, mayormente de hostelería, están dedicados a saciar las bocas, y esquilmar los bolsillos, de nuestros glotones turistas. Bien por ellos. Queremos sus ecus.

Anyway, por aquí vive mucho artista y agente de la cultura. Como el barrio carece de una buena red de supermercados, la gente de otros ámbitos mejor remunerados y que me consta también viven por aquí (léase arquitectos, ingenieros, catedráticos, políticos o emprendedores de éxito) se van a comprar a El Corte Inglés de Sol, porque su calidad y servicio son incomparables y si no te quedas satisfecho te devuelven el dinero. Pero en el DIA nos quedamos los que somos pobres y de izquierdas, precisamente por este orden, que si no ya nos replantearíamos las cosas. Aquí hace la compra la cultura alternativa, inconformista, indignada, desde los titiriteros de la ceja hasta el infinito y más allá. Y los mendigos. Aquí se ve nuestro zeitgeist abierto en canal como una res. La gente de la cultura del PP, véase Raphael, Arturo Fernández, o las hermanas Valverde, la verdad, no sé dónde compran las cebollas.

Como los dos elementos claves de la creatividad son el hambre y las toxinas, yo siempre fantaseo con crear entre las estanterías del DIA. Encontrarme a Bill Viola e idear un videopoema con guisante congelados, o encontrarme a Daniel Canogar y montar una rompedora instalación con latas de conserva de marca blanca, una obra transgresora y visionaria que luego, el finde que viene, triunfe en ARCO y flipe doble, y mole triple. Montarme una juerga flamenca con Bebe y Javier Limón y unos botes vacíos de Colón a modo de cajón. Uy, que rima. Poner a Javier Bardem en el papel de reponedor o a Verónica Echegui de cajera. No sé, entre pescado congelado y birras Lager a 70 cents/litro, las posibilidades se me presentan infinitas y fantabulosas. Ya está bien de Mostras, Niemeyers, Laborales, Musac’s y Festivales de Cine de Xixón. Que pongan más DIAs con cajeras expresidiarias. Porque el DIA va de lo central a lo periférico, de lo local a lo universal, de lo metonímico a lo metafórico y viceversa. Porque el DIA es la mejor forma de crear la marca España.