martes, septiembre 12, 2006
Aterrizaje
jueves, septiembre 07, 2006
Música, por favor
Ups, al final se me olvidó hablar de música.
Vaya.
sábado, septiembre 02, 2006
De vuelta

Y regreso a Madrid después de casi dos meses inmerso en la desidia natural que sufro en Oviedo y todo sigue igual en casa, tal vez todo un poco más desordenado, y veo a Isaac que lleva todo el verano de rodríguez machaca, repartido entre dos curros y encerrado en casa como un Robinson Crusoe cañí y recibo la visita de Txavi que anda de tour por la piel de toro, y me llena de satisfacción ver un relato mío publicado en la revista Fábula ilustrado con unas fotos que no se de dónde han salido, y por fin me concentro en estudiar –ando ahora entre transistores y amplis y filtros y chips- y coincide todo esto con la última ola de calor del verano así que mantenemos las puertas del balcón abiertas y es como estar en la calle o en una terraza y ahí enfrente sigue el barrio de las Delicias y todos esos árboles que pronto amarillearan y después se quedarán desnudos, y casi sin darnos cuenta habrá llegado el invierno sórdido y cruel y tendremos que encender esa estufa de butano que da tanto miedo pero que calienta que es un primor. Pero por el momento disfrutemos del aquí y ahora, hic et nunc, carpe diem y todos esos latinajos, y olvidémonos de la estufa, pues no disfrutar porque vamos a sufrir es como suicidarse porque vamos a morir. Vamos, digo yo.
En la imagen el Autor sobre fondo rojo, divertido y orgulloso, de vuelta en su domicilio madrileño.
miércoles, agosto 30, 2006
domingo, agosto 27, 2006
Así
- ¿Pipi? ¿El de El Tizón?
- Sí, ese. Ha muerto. Me ha llamado Delia ahora para decirmelo, así que me voy al funeral, ahí, en San Juan.
- Bueno.
- ¿Y de qué habrá muerto?
- Pues supongo que de un infarto o algo así. Todo el día en los bares...
- Claro, todo el día bebiendo, bebiendo y bebiendo...
- Sí.
- Ay, no somos nada. Todavía estuvo la otra tarde ahí contándome chistes.
- Ya.
- Bueno, ¿qué quieres para comer? ¿Patatas fritas, huevos y carne?
- Vale.
- Pues tienes que ir pelando las patatas.
miércoles, agosto 23, 2006
Hermana
jueves, agosto 17, 2006
Lo porno
miércoles, agosto 16, 2006
Procusto el estirador
Y no es que haya locos o enanos o miopes, solo barras demasiado altas y carteles demasiado lejanos o escritos con letras demasiado pequeñas. O ideas -o voces susurrantes en el oido-demasiado geniales para ser entendidas y valoradas por el común de los mortales.
Finalmente se hizo justicia y Procusto recibió su merecido cuando el héroe Teseo, que venció al Minotauro en el laberinto de Dédalo, le tendió sobre su cama y le ajustó a su medida cercenándole los pies y la cabeza. Y por fin en los caminos del Ática se toleró la diferencia.
jueves, agosto 10, 2006
Queremos tanto a Julio
martes, agosto 08, 2006
Desidia
El motivo de mi indisciplina congénita es la ausencia de figura paterna. Mi padre murió hace unos 12 años, aún así ni siquiera en mi primera infancia ejerció como tal. Odio a esa gente que vilipendia a Freud a la primera de cambio porque todo lo basa en el sexo o por decir que todos queremos matar a nuestro padre y follarnos a nuestra madre, vaya guarro, o porque de niño lo violaba su padre o porque era impotente y cocainómano. Miren, dejénme de zarandajas, que a veces parece que aún vivimos en laViena de principios de siglo. El complejo de Edipo es algo más que el deseo que fornicar con mamá -deseo algo absurdo, por otra parte-, sino un proceso que todos pasamos con mayor o menor gloria -de ahí sus neurosis-, y que se basa en la contraposición entre el amor de madre -incondicional, incluso cuando eres un asesino en serie- y el amor paternal que el padre solo da cuando el hijo cumple con las expectativas. Esta especie de chantaje emocional se hace necesario para que la persona acepte las normas que le impone la sociedad y que son transmitidas por el progenitor. El niño sale de la esfera materna -del útero- donde todo es cuidado, consentimiento y mimo, y por medio del padre entra en el medio social, donde hay que doblegarse, olvidar los placeres y joderse con lo que haya. Es el principio de placer contra el principio de realidad. Este paso de un lado al otro, esta salida del cálido vientre de mamá, esta horrible travesía, es lo que se representa en la Biblia y en otros mitos religiosos como la caída de un paraíso donde los hombres eran felices -y comían perdices- a un mundo cruel y hostil donde hemos de ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente y nadie viene a calmarnos cuando lloramos. El mundo que tenemos. Una de las enseñanzas paternas es, por tanto, la disciplina. Y es, precisamente, una de las cosas que a mi me faltan. Los que critican a Herr Doktor por las terrazas sin ni siquiera haber abierto uno de sus libros sufren tal indigencia mental que apenas pueden comprender una pueril metáfora. Por lo demás yo soy un hombre de ideas fantásticas, tan fabulosas que raramente las llevo a cabo. La última postura vital que he tomado -hace apenas dos días- es la abstemia en días laborables, que llevaba unos cuantos meses sin perdonar un solo día y comienzo a temer por mí hígado y él por mí. Aunque una clara es un refresco. Y unas cuantas también.
jueves, agosto 03, 2006
Dilema
Dicen que ocurrió en Salamanca. Y dicen que ella era una joven estudiante de piel nívea, hermoso rostro y lacia melena castaña. Famosa por su belleza. Pero dicen también que lo que más asombraba de ella era su forma de caminar, una forma no vista antes: aquella cadencia, aquel bamboleo de las caderas, aquella forma de colocar un pie delante del otro. Unos andares que no eran de este mundo.
Dicen que un día los dos viejos amigos se reencontraron para ponerse al día, para contarse todo lo que les había sucedido durante aquel tiempo en el que no podían haberse visto. La sorpresa fue grande cuando descubrieron la coincidencia. Cuando descubrieron que ambos habían explorado el mismo cuerpo y las misma cama con solo unos días de diferencia. Entonces se tendió entre ellos una mirada de complicidad. Porque ambos, llegados al catre de la joven, recién salidos de los vericuetos de la noche y con la cabeza aún dando tóxicas vueltas se encontraron con la misma sorpresa al arrebatarle a la joven -entre jadeos y mordiscos- los pantalones vaqueros que tan sinuosa silueta le hacían: dentro de aquellos pantalones faltaba una parte del cuerpo de la chica: una pierna, de la ingle para abajo, es decir, de la ingle al infinito, que había sido diestramente sustituida por una prótesis de plástico casi perfecta. Llegados a este punto la coja recién descubierta les hizo, con toda naturalidad, la misma pregunta a ambos:
- ¿Prefieres que me la quite o que me la deje puesta?
Uno de ellos juzgó novedoso el probar el sexo con una minusválida hasta las últimas consecuencias y le pidió a la joven que se quitara la pierna ortopédica, cosa a la que accedió gustosamente. Y en verdad fue excitante -y también más cómodo para la cópula, digamos, de más fácil acceso- aquella nueva forma de hacerlo. El otro, en cambio, optó por no continuar, afectado por el shock, pensando -absurdamente- que aquello era un abuso, y dejando a la pobre joven fría, insatisfecha, decepcionada y un poquito más lisiada.
miércoles, agosto 02, 2006
Posesión
domingo, julio 30, 2006
martes, julio 18, 2006
Lipstick
sábado, julio 15, 2006
Amnesia
Liberad Palestina.
viernes, julio 14, 2006
Si el toreo es arte el canibalismo es gastronomía
El grupo es dirigido -o algo así- por un catedrático de Neuropsicología que se disfraza de toro en cada concentración. Y porta un cartel que dice: atrevete a torearme. Cuando hacemos reuniones se le quedan las migas de los bollos colgando de las barbas. Un par de años después fallece: el corazón.
Un día viene a visitarnos una mujer defensora de los gatos. Ha localizado a un anciano que maltrata a estos animales. Quiere que vayamos, con cadenas, una noche, a visitarle. Que le demos una buena lección. Pensaba que érais anarcos, dice la mujer ante nuestra negativa.
Otra mujer, cuarentona, miembro del grupo, fantasea constantemente con una amenaza de bomba contra la Plaza de Toros: se trata de colocar un artefacto, falso, en el baño del segundo piso y luego avisar por teléfono, desde una cabina, de su colocación. Desalojarían la plaza. Parece sencillo.
Algunos de los miembros del colectivo son apaleados en actos por la defensa de los animales. Un compañero recibe una brutal paliza de manos de la cuadrilla de un torero. Hay un juicio.
La gente sale de las corridas de toros con la violencia en los ojos. Somos pocos y la policía, en vez de defender a la gente de bien, nos tiene que defender a nosotros de los paraguazos y bolsazos que tratan de propinarnos las ancianas burguesas que asisten a la corrida. Cuando los toreros salen les gritamos asesinos. En una ocasión, Francisco Ribera Ordoñez me hace un corte de manga. Me siento orgulloso durante días. Hacemos panfletos con citas de Schopenhauer o Unamuno a favor de la causa animalista. El público que sale de la plaza nos grita. Que nos busquemos un trabajo. Que somos terroristas. Que dónde estábamos el día que mataron a Miguel Ángel Blanco. Toda esa basura.
Cada vez que hablo con alguien sobre los toros tengo que oir la misma mierda.
Que el toreo es una tradición. Como la ablación o el linchamiento. Por ejemplo.
Que el toreo es arte. Bonita palabra que no se refiere a nada en concreto. Mi culo es arte. También.
Que el toreo permite que el toro de lidia sobreviva como especie. Y que los toros viven con todos los lujos hasta que llega la lidia. Me da igual el toro de lidia como especie, señora, lo que me importa es que la especie humana disfrute de la brutalidad. Brutalidad, voy a repetirlo. De ensañarse hasta la muerte con un animal acorralado. Asustado. Drogado. Debilitado. Con varios arpones colgando del lomo. Herido insistentemente por un hombre a caballo. Y probablemente con un alambre quebrado dentro del pene. Todo ello acompañado de alegres pasodobles. Y que lleven a sus hijos a ver ese espectáculo. Y lo muestren por la tele. A las ocho de la tarde. Que tengan la poca verguenza de pretender que ese animal derrotado sea el símbolo de este pais vergonzoso.
Me aburro y no se si me explico.
Lo que quiero decir es que no entiendo como podéis ser tan crueles e inhumanos como para disfrutar así con la tortura de un animal.
miércoles, julio 12, 2006
mar el poder del mar
De noche el cielo y el mar forman un único manto. Azul, oscuro. Excepto en el borde. Donde ya se puede ver la espuma de las olas que rompen. Y los reflejos de las farolas amarillas del Muro.Y las parejas que follan creyéndose ocultas. Con los genitales llenos de arena. Huele a algas y a sal. El Cantábrico es un mar violento y malcarado. Escarva las playas en la roca de los acantilados. A mordiscos. Sin piedad. Es, también, el más hermoso.
Dicen que el mar produce sosiego en quien lo contempla. No es así. Es, en cambio, una fuente de zozobra e inquietud. Si pensáis en ese algo desconocido que os roza el tobillo un día de resaca. Que se enreda. Si pensáis en los marineros naufragados que no regresan nunca. Y en los rostros de los hijos esperando hallar cualquier mañana los cadáveres varados en las playas. Cuando en realidad están amarrados por las algas al fondo marino. Pálidos e hinchados. Si pensáis en la condiciones extremas de presión, temperatura y oscuridad de las profundidades abisales. Y en esos peces esperpénticos con grandes dientes y ojos y linterna incorporada. Y en Moby Dick y el calamar gigante que atacó al Nautilus. Y en los inmigrantes que se ahogan tratando de llegar a nuestras costas. Y son condenados a la muerte. Por los opulentos. Si pensáis en que el sístole y diástole de las olas continuará siempre. Cada momento de vuestras vidas. Cada minuto. Cada segundo. Sin descanso. Y aún cuando muráis. Y hasta que la estrella se hinche y engulla la órbita terrestre. Y todo el planeta sea destruido.
El miedo más puro que existe. Zambullirse en el agua desde una embarcación lejos de la costa. Sumergirse un metro tras otro. Sentir como se enfría cada vez más el agua alrededor. Y no encontrar el fondo. Y entonces tratar de salir de nuevo a flote. Moviendo desesperadamente las extremidades. Y por fin la superficie. Y saber que bajo vuestros pies pedaleantes. Hay decenas de metros. De profundidad. De oscuridad. Y misterio.
lunes, julio 10, 2006
Foto
viernes, julio 07, 2006
Fragmento
miércoles, julio 05, 2006
La piel
- ¿Qué es el sol -pregunta Marco-, y por qué cuando muere se pone tan rojo?
- El sol es una estrella, como los puntos blancos que ahora comienzan a aparecer -le responde Sara señalando al cielo oscurecido-. Se pone rojo porque la atmósfera difunde en diferentes ángulos las diferentes longitudes de onda de la luz, el rojo difunde totalmente y solo queda el azul. Es por esto que el cielo es azul.
- ¿Y qué son las estrellas? - pregunta Marco insaciable apoyando la cabeza sobre las manos.
- Las estrellas son esferas de gas autogravitantes; albergan furiosas reacciones termonucleares en su interior que las iluminan.
- Yo creo que las estrellas son pomelos - y después silencio.
En momentos como este Marco ama y odia secretamente a Sara. Allí, tendido en la playa, a su lado, tiene la convicción de que lo único alrededor de lo que él giraría eternamente era el fino cuerpo de Sara sobre la arena húmeda. El amor es algo así como uno de esos peluches que hablan al apretarles el vientre o las cajitas musicales que liberan, al abrirlas, una melodía melancólica y el baile de una bailarina de nácar: cosas dulces y amables en apariencia pero animadas interiormente por un mecanismo cruel, frío e implacable.
domingo, julio 02, 2006
Working class heroes
miércoles, junio 28, 2006
Biblioteca
Mañana acabo.
lunes, junio 26, 2006
Hoy hace exactamente veintiséis años que asomé la cabeza entre las piernas abiertas de mamá. Allá al norte, en Asturias. A las once de la mañana. Bajo el signo del cangrejo. Ha girado el planeta veintiséis veces alrededor de la estrella y yo lo he visto.
Mi madre guarda en algún lugar la pulserita que me colocaron en el hospital después de nacer para identificarme. Mi primer complemento y a la vez mi primer documento de identidad. Es muy pequeña, la pulsera, aunque mis muñecas siguen siendo finas a día de hoy. Dice mamá que la primera vez que me vio, cuando después del parto me pusieron entre sus brazos y era un bichejo nuevo, blando y rosado, le dio un ataque de risa. Porque nací con bigote.
Un día cualquiera de 1984 yo estoy en el descansillo de la casa de mamá vestido de azul y pego un moco denso y verde oscuro en la puerta metálica del ascensor. Ese es mi primer recuerdo consciente. Desde entonces todo ha ido sucediendo, tal y como atestiguan las fotos que la otra noche se proyectaron en la despedida de soltera de una amiga del cole. Que ya se casa.
Ya sé que todo esto es un poco inconexo. Qué quieren, la vida es así. Inconexa, sobre todo cuando transcurre en la memoria.
Y no sé si cumplir años me hace gracia. Pero felicítenme, de todas formas.
viernes, junio 23, 2006
Filosofía
lunes, junio 19, 2006
Conocer gente
viernes, junio 16, 2006
Panfleto
He estado pensando además en ese discursito ubicuo en la tele últimamente que dice que la violencia es inadmisible siempre y en todas su formas, que hay que respetarlo todo, que si la tolerancia y bla bla bla... Bueno, la cosa es algo como así, el Pensamiento Único ese piensa y dice por su Boca Única: tolerancia, respeto, la violencia es el mal, buen rollo y solidaridad, así, todo muy sentencioso como un libro de Autoayuda que queda muy bien y la gente se lo cree (si lo dice un libro...). Es, a todas luces, un discurso descafeinado prueba de cierta indigencia mental pero muy útil a la hora de mantener cierta paz social y una democracia light como ésta, tan light que quizás no merezca ni ese nombre, vamos, etimológicamente.
Lo que yo digo es: si respetamos todo qué sentido tiene merecer respeto, qué valor. El respeto siempre ha habido que ganárselo, y ahí radica su gracia, además hay cientos de miles de cosas que no son respetables. Respecto a lo de la violencia supongo que los que dicen que no es admisible bajo ninguna forma tampoco creen que deba utilizarse para perseguir a asesinos o violadores, o digamos sin ser tan demagogos, que sólo se considera legítimo el monopolio de la violencia por parte del Estado. Será eso... Anyway todo es cuestión de grado, yo no estaría de acuerdo con que linchasen y colgasen a Rajoy del palo mayor pero de esto a tirarle unos huevos hay un buen trecho... Esta costumbre de arrojar huevos y tomates y vociferar un poco es más vieja que la prostitución y muy sana y natural, se queda uno como la seda, oiga. Además son alimentos sin colesterol, y gente como los gerifaltes del PP que apoyaron sin pestañear varios genocidios deberían ser blanco de estas legumbres y hortalizas más a menudo. Y que conste que a mi lo del conflicto catalán me es ajeno, pero me hace risa.
miércoles, junio 14, 2006
Un Demócrata
sábado, junio 10, 2006
Cosmología
PD: Me salió muy bien
lunes, junio 05, 2006
Después
miércoles, mayo 31, 2006
Viento
lunes, mayo 29, 2006
La fe y la ciencia
La infancia de todos está llena de curas y de Iglesias porque es cuando somos jóvenes y nuestro cráneo y cerebro están aún blandos cuando tratan de alistarnos para su causa utilizando como arma las canciones de catequesis y las parábolas del galileo melenudo, que ellos, muchas veces, predican pero no practican: hoy en día ser católico es una postura similar a ser del Betis. Simplemente eso, una postura.
Así que resulta que tenemos a este joven sacerdote –tiene los ojos claros, verdes en el centro y azul en la periferia de la pupila- que quiere ser científico y que parece un buen tipo. Eso sí es una postura difícil –como el pino puente- y eso me gusta.
Solo espero que en medio de cualquier sesión de laboratorio se nos aparezca el Espíritu Santo convertido en blanca paloma y nos apruebe, a mí aunque sea de bulto, como uno de esos ladrones que crucificaron a la vera de Jesucristo.
jueves, mayo 25, 2006
Homenaje
Al principio dijiste que querías ser algún día protagonista de estas líneas. Ahora, al final, ya lo eres, me escribes un poema pueril y encantador sobre las vistas que hay desde mi ventana y cada vez que entro en mi cuarto echo en falta - de pronto- tu cuerpo loco y hermoso sobre la cama nueva que compartíamos, sintiendo sobre mi espalda el peso del cariño que me diste y no supe encajar, como una piedra.
miércoles, mayo 17, 2006
Papiroflexia
domingo, mayo 14, 2006
Un buen día
Así que mejor les digo que hace un día de puta madre, llevo gafas de sol y hay un vaso de birra fría en mi mano. Bien.
miércoles, mayo 10, 2006
Digo
Crecer es rezar un rosario de desencantos y nunca uno imagina cuantas veces puede llegar a perder la inocencia y cuanta aún le queda escondida donde no la puede ver –parece el único bien inagotable. La madurez es un mito inventado por la juventud para justificar cierto respeto por sus mayores o para diferenciarse del otro arguyendo una mayor evolución La intensidad es exclusiva de los primeros momentos y luego decae exponencialmente cuando todo se torna repetición y hastío, hasta lo más excitante hasta lo más más. Tal vez el error fuera albergar unas ambiciones demasiado vertiginosas: a los veintiocho dicen que desaparecen las ganas de salir –aunque está de sobra comprobado que esto es falso-, las mujeres fantasean con tener un hijo –o lo tienen- y el otro día Keith Richards volvió a amenazar con palmarla mientras Johnny Rotten participa en reality shows allá, en Inglaterra.
martes, mayo 09, 2006
Promoción

¿No trata, acaso, la primavera de eso, de florecer, de hormonar, de humedades?
Pues fíjense, caminábamos Isaac y yo envueltos en un fresco día amarillo sol y él iba armado con su nueva cámara, una de esas que ya no se ven tanto, de las de pensar, de las que tienen un objetivo y unas palanquitas que manipular antes de cada foto. Buscaba motivos que fotografiar: el capó de ese coche, las hojas de aquel árbol, voy a robarle retratos a ciudadanos que no conozco, cuando, viendo lo que se acercaba ahí delante le dije: Isaac, sácame una afoto con aquellas.
Y eran tres primaverales nínfulas vestidas de rojo con esposas colgando del pantalón, gafas oscuras y gorra policial, tres deidades menores de la telefonía movil -Vodafone decían- salidas de algún paraíso de la promoción comercial callejera. Y ahí ven, en la imagen, cómo se lo monta el Autor en compañía de las susodichas. No nos vendieron nada.
sábado, mayo 06, 2006
Un mundo fantástico
Imaginen por un momento un par de finos filetes de ternera, imaginen que no son ustedes vegetarianos y que tienen un par de tiernos filetes de ternera. Imaginen ahora unas lonchas de queso manchego y jamón serrano. Si son ustedes afortunados puede que incluso haya berenjena, pimiento rojo o espárragos. Imaginen que introducen todo esto entre los filetes de ternera, que empanan el conjunto y que lo fríen en aceite de oliva caliente hasta dejarlo doradito. Si hacen todo esto estarán en posesión de lo que se llama un cachopo. Y el cachopo es una de las cosas más fantásticas y maravillosas que su triste vida echa de tos y preocupaciones les podrá ofrecer. Creánme
viernes, mayo 05, 2006
Abracadabra
Quisiera poseer un pesado grimorio de magia negra, posarlo sobre la mesa, soplar el polvo de las cubiertas que nublaría la estancia; buscar después en las páginas amarillentas el sortilegio adecuado. Pronunciar solemnemente algo así como un poema y dos o tres abracadabras y ver como todo se llena de chispas y centellas y como todas las cosas de la vida van en-ca-jan-do-per-fec-ta-men-te.
Pero esto no se puede.
domingo, abril 30, 2006
Cambio

Ayer Guillermo dió cuerda a un viejo reloj oxidado que alguien debió dejar olvidado hace años en el pasillo y desde entonces un tic tac monótono y amenazante vertebra la casa.
Después nos sentamos en el salón a observar los muebles de Ikea recién montados.
- Vivimos en la era de la velocidad -dijo Guillermo blandiendo un cigarro en la mano.- Por la mañana viene un camión, se lleva unos muebles y a un par de amigos. Por la tarde viene otro camión conducido por un colombiano y un tipo de Groenlandia, dejan unos muebles, los montas y ya tienes casa otra vez.
Esa mañana Edgar y Virginia -en la foto- nos dejaron para irse a vivir a Sevilla. La resuelta andaluza y el mago del humor catalán empezarán una nueva vida a orillas del Guadalquivir. Se llevaron un montón de muebles que les pertenecían -la mesa grande, la lámpara chula, el microondas- pero supongo que el hueco que dejan no se podrá llenar con muebles desmontables de diseño sueco.
A Virginia la conocí junto con Ale hace unos tres años en un after hours que ya no existe. Edgar apareció unos meses después en otro agujero aún menos recomendable. Desde septiembre vivimos los cuatro juntos en el ya famoso Barrio de las Delicias, en esta casa que transformamos completamente con nuestras manos desnudas y que ahora parece un garito.
La verdad es que en los últimos doce meses mi vida a cambiado lo indecible. Hace un año por estas fechas, la pasada primavera, yo vivía en aquella lujosa casa de Ópera con Andy y Yoli. Luego vino la mudanza y también la mudanza de tantos amigos asturianos a Madrid, arreglar el piso, tener un par de fracasos sentimentosexuales, conocer a esa tribu de hardnighters que revienta los fines de semana capitalinos, la muerte de un conocido en accidente de tráfico, un montón de relatos, la vida de barrio en Delicias, en fin, el mundo patas arriba.
Edgar y Virginia me dejan los recuerdos, la amistad y un poco de pena. También un colchón grande que Edgar consiguió en la película donde trabajaba. Ahora fantaseo cada noche con los divinos culos de Leonor Watling y Victoria Abril posados sobre mi cama repleta de insomnio y ansiedades cinematográficas.
Hasta pronto amigos.
miércoles, abril 26, 2006
Reminiscencia
¿Lo recuerdas? A la vuelta me dijiste que me habías dejado de querer y las fotos ni siquiera habían salido.
Otra vez esa sensación.
martes, abril 25, 2006
Bailad malditos
Y tú ¿qué crees?
- Que estas drogada.
viernes, abril 21, 2006
Una foto

Pues es primavera y ahí fuera hace sol y la gente está más guapa y a nadie le apetece escribir ni leer ni pensar en cosas profundas y ni siquiera en chorradas, así que ahí les pongo una fotico del Autor para animar un poquito el blog y que fue tomada hace un año, la primavera pasada -cómo ha cambiado todo en un año-, por Andy un guiri con el que vivía entonces -el segundo al que enseñé español y el onceavo extranjero con el que compartí piso- y que ahora está en Perú o en Argentina en uno de esos viajes de iniciación y autoconocimiento que lo hijos de la pérfida Albión suelen darse cuando ven que se les acaba la juventud. Luego vuelven y se casan y lo cuentan a sus hijos y después a sus nietos.
Andy siempre estaba tomando fotos, consciente de su efímero paso por Madrid, así que conservo amplia documentación fotográfica de aquella época en la que paseábamos durante horas casi a diario: a Andy le fascinaba esta ciudad, sus calles, su cielo y sus mujeres. "La vida es buena aquí" decía siempre cuando volvíamos a casa al atardecer y nos tomábamos una caña en algún bar cerca de Plaza de España. "Sí", le decía yo, "sobretodo en primavera".
En la instantánea aparezco en el parquecito donde está el Templo de Debod, él siempre fantaseaba conque esta foto ilustrase la solapa de mi primer libro; bien, esto no es lo mismo pero se le parece.
Un beso.
miércoles, abril 19, 2006
Asiento reservado
lunes, abril 17, 2006
Una botella de ron
Nos hospedamos siempre en una pequeña casa marinera encaramada a lo alto de un acantilado y propiedad de A, los ventanales del salón -del suelo al techo- dan al abismo, a un mar inmenso, a un cielo también inmenso y allá abajo, a unos cincuenta metros, las olas golpean furiosas contra las rocas, y el mar se rompe violentamente, la casa tiembla y la madera cruje, es como un barco esta casa, llena de motivos navales -los nudos marineros, los salvavidas, los catalejos, los ojos de buey en la habitación del tercer piso-, solo le falta balancearse de un lado a otro mecida por las olas, o separarse algún día de la costa y emprender el viaje mar adentro hasta dejarnos sorprendidos en el medio del mar o encallados en una playa perdida de la isla de Irlanda.
Cuando empezamos a hacer este viaje, después de la adolescencia, en la primera juventud, llámenlo como quieran, nos plantábamos en la casita hasta veinte o más personas (o personitas), utilizábamos todas las superficies para dormir, casi no cabíamos -la casa tiene cinco camas y un par sofás- y algunos tenían que dormir en el suelo, nos chocábamos en el pasillo y las escaleras, había cola en el baño y no cabíamos en la cocina; éramos jóvenes y cantábamos y las escapadas de casa de mamá eran nuevas y excitantes. Ahora ya solo vamos un puñado, seis o siete, y todos tenemos lugar donde dormir. La otra noche cuando el cielo se puso negro los ventanales del salón dejaron de mostrar el mar revuelto para mostrar nuestro reflejo bajo la luz amarilla, y nos vi allí, otro año más, los supervivientes, más cansados -casi no salimos de casa-, con más barba y menos pelo, como viejos piratas, quizás igual de contentos: hubo pulpo, hubo risa, y hubo cachopo (hablaré del cachopo otro día), y tomamos cerveza y pusimos discos chachis (y mucha música mala) y tuve hipercloridia y tomé Almax de 1 gramo en forma de pastilla masticable (que es como un asqueroso Sugus con sabor a menta que me salvó de sufrir el rigor de la acidez provocada por vasos de ron y latas de fabada, ya ven que triste, latas de fabada en plena Asturias) y al final nos volvimos a Oviedo en un domingo gris y lluvioso porque siempre que nos vamos de Tapia hace un día así, de agua y plomo, qué poético y qué bonito. El año que viene más, kowabunga!!!
jueves, abril 13, 2006
Brasil
miércoles, abril 12, 2006
Garganta profunda
¿No es conmovedor encontrarse con el pasado en tu tierra natal?
PD: Viva la República.
domingo, abril 09, 2006
Primavera, Oviedo
viernes, abril 07, 2006
Felatriz?
So guarra.
martes, abril 04, 2006
Funciones vitales
miércoles, marzo 29, 2006
Videoclip
Algo así me ocurrió un día a finales de otoño, creo recordar, regresando de la panadería a casa con un pan bajo el brazo -tal y como muchos vienen al mundo- por el Paseo de las Delicias -hacía sol y buen tiempo, un bonito día sin duda, algunas hojas aún aguantaban en las ramas de los árboles. Entonces me crucé con alguien, una chica, a la que por un instante, un momento, un nanosegundo creí conocer y luego despareció por el rabillo de mi ojo. Me paré en seco, giré sobre mi mismo frunciendo el ceño y la observé alejarse Paseo abajo. No era ella, aquel no era su culo, ni aquellos sus andares, ni siquiera su pelo se asemejaba al que yo conocía. Extraño. Realicé un giro inverso para seguir mi camino cuando, de pronto, plaf, me sobresaltó un estruendo tres metros delante mío, una maceta que, a juzgar por su velocidad, caía por lo menos de un quinto piso y que estalló en tres mil pedazos ahí delante, ante la mirada sorprendida de una joven en mi misma situación pero tres metros más allá, al otro lado del desastre. Ahí estaba lo que había sido una planta, lo que había sido la maceta y un montón de tierra húmeda y negra. Muchos vecinos y viandantes se pararon murmurantes a contemplar aquel desaguisado.
Es curioso, si no hubiera sido por el cruce fortuito con aquella desconocida que creí reconocer, si no me hubiera dado la vuelta un instante a comprobar que aquel culo era su culo, aquellos andares los suyos y aquella melena la melena que creí ver, probablemente la maceta se hubiera encontrado con mi cabeza tres metros más allá y las dos se hubieran fragmentado en trozos infinitesimales. Y yo hubiera muerto, eso seguro, y nadie se hubiera comido aquella barra de pan. Ya en casa, con la comida sobre la mesa y el pan partido sobre el mantel -y ya no bajo mi brazo- brindé secretamente por aquellas dos mujeres, la conocida y la desconocida, que de alguna forma me habían salvado la vida, pues los caminos del Señor son inescrutables y los hilos invisibles del azar y la realidad muchas vecen hacen nudos marineros.
martes, marzo 28, 2006
Yawn!
Me iré a almorzar a casa de Rory en el barrio de Salamanca y trataré de quitarme de encima esta persistente desidia que me infecta desde hace unos días. Dónde están mis ideas. Y dónde mi vida, caracoles.
jueves, marzo 23, 2006
Víctimas
Porque ¿es lícito que la madre de una niña violada juzgue y condene al violador de su hija? ¿está uno en condiciones de juzgar al asesino de su hermano? ¿o de quien le ha volado una extremidad? ¿No hay jueces para eso, jueces sin hija violada, con hermano y con pierna? Entonces ¿por qué este grupo denominado Asociación de Víctimas del Terrorismo se empeña en dirigir la política antiterrorista? ¿Por qué no fundan un partido político y se dejan de zarandajas?
Y entonces tres encapuchados que parecen alienígenas con boina dicen en la tele -bajo un hacha y una serpiente, bietan jarrai- que hay un alto el fuego permanente y además comprobamos asombrados que el cuerpo del medio pertenece a una mujer o a un hombre con voz de mujer -la voz que suena es definitivamente femenina, gora euskadi sozialista- y aparece ese señor con gafas que preside la Asociación de Víctimas y también aparece la hermana de Miguel Ángel Blanco opinando con la certeza de que su opinión es la autorizada, de que tienen más que decir que yo simplemente porque les han matado a un familiar, y es esto simplemente lo debería hacerles callar porque sus palabras están impregnadas de dolor y de revancha; cuando nunca les importó esto hasta que no se vieron involucrados -la camisa llena de sangre, reventadas las cabezas- y no quieren ningún tipo de negociación y dicen que esto es un chantaje y gritan que es una victoria de los terroristas porque les importa más su propio orgullo y su propia miseria que el bien común, les importa un bledo que haya más víctimas, les importa una mierda que por no acabar con esto de una vez mañana maten a tu mamá cuando esté en una confitería tomando croissant con chocolate, o que vuelen el supermercado donde compras el pan y la leche, o que generaciones de vascos vivan instalados en el miedo, o que tengamos que soportar una política que gira alrededor de un tema anacrónico y repetitivo y sangriento y pegajoso. Solo les importa su propia guerra, el diente por el diente, el ojo por el ojo, an eye for an eye makes the world blind.
Tan viles que ni siquiera su triste condición les ennoblece.
sábado, marzo 18, 2006
Reloj
jueves, marzo 16, 2006
Perséfone
viernes, marzo 10, 2006
Gastroenteritis
Ayer cuando sentí una bola de fuego en el estómago (no como en la acidez, que te arden los pulmones, esto era fuego en las paredes del estómago) le dije a Ale que hacía mucho que no vomitaba -esto era cierto- y que vomitar molaba -yo lo recordaba así. Así que vomité una vez y me sentí mucho mejor, pensé: todo resuelto, vomitar está bien, es como estornudar, se sufre un poco pero luego se siente uno liberado. Tres horas después había vomitado más de diez veces y había comprobado que no es tan placentero cuando no queda nada que expulsar, cuando te duele todo el tracto digestivo, cuando te tumbas, y estás solo, y en principio bien pero según pasan los minutos vuelves a sentir la necesidad irrefrenable de echar la pota, y te ahogas, y no puedes coger aire y sientes el último resto sólido ascender como por arte de magia por tu esófago (son mágicos los movimientos peristálgicos del esófago) y lo expulsas entre gemidos patéticos y la luz de la lamparita de tu habitación te parece más fúnebre y mortecina que de costumbre, toda la noche agarrado a una bolsa de plástico del Mercadona y teniendo sueños extraños y aciagos.
No coman berberechos frescos.
martes, marzo 07, 2006
Ayer me levanté azorado, raro, nervisoso, fuera mi propio cuerpo. Si mi estado neuronal se parecía el día anterior a las fallas de valencia ayer era como un entierro en el norte de noruega, y me pasé la jornada tratando de bajar de la montaña rusa emocional en las que a veces uno se sube en los festivos y reconciliarme con una realidad que me parecía gris y absurda: sobretodo acabar con el enésimo experimento mental en el que me sumerjo y salgo escaldado. El día trascurrió a peor pues me descubrí a media tarde escuchando un viejo disco de Los Planetas y experimentando tristezas pasadas que tal vez en su día no experimenté y aún mantenía guardadas. Al llegar las nueve de la noche y tras un pizza congelada toda yonqui decidí que deseaba pasar a un estado de inconsciencia, olvidarme de todo aquello, tener sueños buenos o malos -pero sueños al fin y no realidades- y me mentí en la cama, donde me dió un ataque de acidez de esos que tanto me gustan y tras el que -lo superé con un comprimido de Omeprazol- dormí catorce horas. Hasta esta mañana. En la que todo va mejor.
La familia bien gracias.
sábado, marzo 04, 2006
Así que después de una semana etílica y suavizante, después de la fiesta marroquí que anoche la vecina desplegó en nuestro (vuestro) salón, después de un puñado de días aferrado a una botella marrón y una siesta psicodelico-cósmica que me llenó de inquietud y de inquietudes, me dispongo valiente, fuerte y convencido a afrontar un nuevo asalto a estados libres asociados de conciencia con Estatuto o sin él, con cese de la violencia o sin él, con víctimas o sin ellas (no haremos prisioneros vivos es la consigna), que a mi ya me da igual y me lo merezco. Porque yo lo bailo.
miércoles, marzo 01, 2006
Que viene

He escuchado -muy levemente, casi dormido- las caricias de la primavera en la puerta de mi cuarto esta mañana. Finalmente, detrás de la persiana se escondía un sol diplodocus. Y todo el mundo ha dicho hoy -preparé paella de pollo para seis-: "ya es primavera". No es cierto, aún quedan veinte días, pero pronto estaremos todos en las plazas como lagartijas al sol, en las terrazas, en los parques. Y es que la vida es suave y fácil cuando uno puede poner su cuerpo al sol, parece que nada más tiene importancia.
Y ahí les dejo una primaveral foto flamenca, o mejor, flamenquita. ¡Ele!


